La Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia y su posición de reivindicación de los defensores de la libertad y los derechos humanos en Cuba, Venezuela y Nicaragua

Fecha de publicación: 26 de julio de 2019
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Foto: Archivo de JuventudLAC.

El 22 de julio de 2012, agentes del servicio de inteligencia del régimen cubano (G-2), cumpliendo órdenes de los dictadores de la isla, asaltaron el auto en que viajaban el líder opositor Oswaldo Payá y el activista Harold Cepero, provocándoles la muerte, en un atentado que aún hoy permanece impune. Al cumplirse el séptimo aniversario de este asesinato, desde la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia (JuventudLAC) junto a la iniciativa ciudadana Cuba Decide y la organización Un Mundo Sin Mordaza convocamos a una jornada de homenaje a todos los mártires de la democracia en América Latina.

Según datos recopilados por Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), así como por diversas entidades independientes, el autoritarismo en la región ha asesinado a 593 personas en Nicaragua desde abril de 2018, 6856 en Venezuela y 7730 en Cuba desde 1959. Esta herencia trágica de represión, pobreza, hambre, éxodo y muerte es la que han cosechado los aliados del castrismo criminal, en Caracas primero y Managua después.

Cuando se fundó nuestra Red en 2014, se hizo con el convencimiento de que ningún país está vacunado contra el germen funesto del extremismo. Por ello, consideramos que era fundamental reunir a jóvenes activistas de toda la región para que contribuyeran con el fomento de una cultura política de la democracia en las nuevas generaciones. En nuestras filas tenemos a representantes de distintas ideologías, quienes incluso compiten a nivel nacional en sus países, pero que encuentran punto de consenso cuando se trata de la democracia republicana como sistema ideal para un verdadero Estado de derecho.

Los actos fueron celebrados en Argentina, Bolivia, Chile, Cuba, El Salvador, España, Estados Unidos, Holanda, Honduras, Guatemala, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Organizados por la membresía de JuventudLAC junto a la diáspora de los países víctimas, así como aliados, voluntarios y activistas, se envió el mensaje de que existe una juventud solidaria y determinada a luchar por sus derechos.

Junto a la jornada, se presentó iniciativa ante autoridades electas para promover la adopción del 22 de julio como el Día para la Conmemoración de las Víctimas del Comunismo. Es primordial que las nuevas generaciones conozcan los horrores que las dictaduras comunistas han provocado en los países en que han estado o están aún en el poder. El conocimiento de los hechos es necesario para poder realmente avanzar hacia una democracia plena en el continente. Al igual que el fascismo, el comunismo es una doctrina totalitaria que sigue amenazando la paz social, toda vez que se aprovecha del desconocimiento para reclutar nuevos adeptos en su agenda extremista.

Durante sesenta años, la dictadura castrista ha significado el sufrimiento del pueblo cubano y los demócratas no podemos permitir que se pretenda legitimar a los verdugos de una nación hermana.

Voltear la mirada es también dejarles que exporten su fórmula de miseria, como lo hicieron con el chavismo, destruyendo de paso al que era el país más rico e institucional del continente. Conmemorar a quienes combatieron con valor a estos regímenes es un gesto de justicia y necesidad que contribuirá con exponer la oscura realidad de este eje del mal.

Entre el 25 y el 28 de julio, la extrema izquierda bajo el nombre socialismo del siglo XXI se estará reuniendo en Caracas, desde donde confecciona su agenda del terror y desestabilización. Por ello, la jornada y nuestra petición no trata únicamente de conocer el pasado, sino también el presente que vivimos, y sobre esa base lograr un futuro libre del yugo opresor.